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EN BUSCA DE REGULARIDAD
La alianza cayó este finde ante Obras por 2 a 1 y sigue sin encontrar equilibrio en sus resultados. Hasta el momento ganó dos y perdió tres.
La Alianza sigue sin poder romper su irregular andar por estos primeros kilómetros del torneo. Este pasado domingo, el Albo volvió a intercalar derrotas con victorias, como lo viene haciendo desde que se levantó la bandera de largada de este actual certamen. Como si estuviese ordenado a propósito, el Tren, hasta el momento, avanzó en una parada, y se paró en la siguiente, consecutivamente, durante estas primeras cinco fechas. Será justamente ese, el principal desafío, el de destrozar esta monotonía e intentar hilvanar más seguido un par de triunfos.
El domingo ante Obras, el elenco de Heredia volvió a cometer actos de desconcentraciones, que se hicieron cotizar alto. Será también, otra de las facetas a curar. El primer tanto del Pitojuan, se gestó con solo dos pases y un disparo a la portería, provenientes desde el segundo cero del partido. Solo 30 segundos, tardo el local en ponerse en ventaja. Y en menos de cinco minutos del segundo tiempo, el aurinegro volvió a sacudirles la modorra a los defensores blancos.
Si bien, nadie tiene la receta de como blindar su propia portería, la Alianza además del andar cansino, deberá seguir ajustando tuercas que le ayuden a reducir los tantos en contra. Luego del quinto capítulo, los pochanos pasaron a liderar el rubro de los más vulnerados en el torneo. En cinco fechas, le han convertido 13 goles, lo que equivale casi a dos goles y medio por encuentro. Sumado a esto, hasta este domingo, una de las armas más filosas que tenía, era el poder ofensivo de gol. Hasta la fecha pasada, el Tren sacaba a relucir los dos goles promedio por partido, pero este finde, esa tinta también se agotó.
La vertiginosidad de Fernando Barros, no termina siendo aprovechada al máximo. La joya es claramente es el jugador mas desequilibrante, pero aún, no ha encontrado su socio ideal para patentar gritos. Con Obras, el DT apostó casi todas las fichas que tenía a su alcance en busca de rescatar algún punto, pero no prosperó demasiado. Como ante el San Cala, no ha encontrado el hombre que dinamite la solidez de los centrales oponentes.
Pero no todo es negativo, a pesar de algunas bajas importantes, como Tristán Güemes, el equipo va encontrando algunas certezas. La nueva dupla central Larrubia – Zapata parecen irse afianzando y Guajardo comienza en encontrar su Time por el carril derecho. Mientras que Mateo Guzmán y Barros, son el aire fresco que tiene este conjunto. Necesita todavía, que exploten algunos otros referentes, que, de hacerlo, le terminaran de dar la impronta que busca el DT. Hay que recordar que este equipo salió a escena con muy pocos minutos de preparación física. Y hoy en día, lo físico, es tan primordial como lo técnico y estratégico.
La Alianza mientras ecualiza todos sus sonidos, espera seguir estando cerca del grupo que tendrá posibilidades de ponerse el traje de protagonista principal. Para que ese privilegio no se aleje, deberá seguir girando tornillos y encontrar regularidad desde los resultados.
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