La Municipalidad de Salsacate pagó $60 millones por un juicio heredado en 2015
CLÁSICO GLADIADOR
En un emotivo partido, el San Cala venció 3 a 1 a la Alianza. Altamirano, Moreno y Campos hicieron los goles celestes. Larrubia el del Albo.
Es probables que, de acá algunas décadas, cuando las próximas generaciones de periodistas y estadistas, busquen antecedentes de este clásico, pongan como una de las fechas basales al 06/05/2018. Y en parte algo de razón van a tener, porque después de tanto tiempo, es la primera vez que los Picos Dulces y los Pochanos(representados de blanco)se enfrentan oficialmente, ya que durante estas ultimas décadas, Los Gladiadores rumbearon para el norte, y los Albos para el Sur. Pero esta antípoda de rumbos, no ha modificado la rivalidad o la pica, que se mantuvo con el tiempo indeleble. Los mismos periodistas o estadistas del futuro seguramente también indagaran sobre esos tantos episodios amistosos, relámpagos o clandestinos, como se los quiera llamar, que se jugaron antes de este oficial. Que en realidad terminan siendo los más importantes. Porque ha sido ahí, en esos enfrentamientos azarosos, a donde se fue construyendo la esencia misma de lo que hoy es este clásico. Los que peinan ya algunas canas, durante la semana, ya hacían memoria y computaban varias tardes en donde los de Mina y Pocho, habían quedado frente a frente y lo que jugaban sea oficial o no, cotizaba hasta incluso más, que lo que se ponía en juego este pasado domingo. La historia, casi poca escrita, más contada que garabateada, nos hacer concluir que lo que hoy se trasluce a números oficiales, ya tiene enunciados arcaicos. Y por esto es que, este cruce entre celestes y albos genera lo que genera. Los colores de una camiseta se han transformado en las de un pueblo. Ya no es San Cala Alianza (o Deportivo antes), ahora es San Carlos - Salsacate y viceversa. Es el ponerse la camiseta y defender o dejar bien parado a tu club, pero también a tu pueblo. Así se vive, así se juega el Clásico del Norte o el Clásico entre Picos Dulces y Pochanos.
El partido.
Gran parte de lo que se dijo en la previa, fue acertado. Las calificaciones de duro, intenso, dinámico, friccionado y cuantas otras de esta índole, caben para lo que fue el curso de este emotivo encuentro. El clásico tuvo casi todos los condimentos que los que lo ven sin fanatismo o los medios de prensa suelen anhelar. Un penal para la visita a solo tres minutos de haber pitado el inicio el árbitro. Una expulsión a uno de los pilares fundamentales del elenco local cuando el equipo estaba en proceso de reacción. Un gol increíble que da vuelta el resultado y le significa una inyección de vida al hasta hace unos minutos, perdedor. Los clásicos suelen tener esto. El fútbol hace esto. Que las planificaciones previas se hagan un bollito y vayan a parar por algún rincón y que las estrategias deban hacerse cuando el margen de error es nulo. El partido entre el San Cala y la Alianza fue casi que un baño de contraste, que fue pasando del frio al calor y viceversa constantemente. La Alianza se encontró casi en el vestuario mismo, con la posibilidad de ponerse arriba y empezarle a ejercer presión y mojar la oreja al local.Pero tal vez no imaginó que el San Cala, por el contrario de perder los estribos, iba a sacar a relucir esa genética resistente, que debe haber heredado de sus antepasados.Los Gladiadores tuvieron la virtud de ir sacando el partido de la comodidad de la Alianza e irlo transformando al estilo sancarlino. En veinte minutos,logró la metamorfosis de la intensión de dominio de balón y los desbordes con sus wines que pretendía la Alianza al juego rudo y desgastador en el que bastante bien se defienden los celestes. Y a pesar de que esa apuesta, le valió una carta importante, los locales fueron encontrándole el curso a su objetivo. Ceballos y Tiago Altamirano, soldados preparados para este tipo de batallas, fueron tomando protagonismo. Unos metros más atrás Castro le iba tomando el Time al juego, y en el fondo, el Gabi Murat casi que se animaba a desafiar enfrentar todo lo que le tirasen. Mientras el juego del San Cala se hacía homogéneo, la Alianza se iba desequilibrando. Tiago Altamirano, un ex Alianza, encaminó a los celestes y Moreno de Cabeza también, mostró sus dotes batalladores. Pasadita la media hora nomas, el local ya empezaba a manipular e imponer el encuentro para que se juegue con su manual. La rigurosidad y brusquedad del partido fueron tomando protagonismo, y el contexto fue favoreciendo a los locales. Los de Salsacate no encontraron armas suficientes para explotar la ventaja del hombre de más. Las variantes que saltaban desde los bancos de suplentes surtieron más efecto local que visitante. Ejemplo de esto, fue el gol de Roger Campos y la expulsión de Alexis Barrera que duró escasos diez minutos dentro del campo. El San Cala fue cerrando todos los espacios y la Alianza se fue quedando sin combustible. Emociones de todo tipo y un marco acorde al espectáculo, fueron testigos de un cruce más entre Picos Dulces y Pochanos, entre sancarlinos y salsacatenses, entre dos pueblos que desde hace años juegan clásicos, pero que ahora recién hace poquito tiempo, lo hacen también, con porotos oficiales.
FORMACIONES:
San Cala: Hugo Aguero; Isaías Villafañe, Gabriel Murat, Lautaro Días, Jorge Maldonado; Pablo Cufre, Facundo Castro, Luciano Guzmán, Lucas Ceballos; Enzo Moreno y Tiago Altamirano.
Alianza: Marcelo Gonzales, Fernando Zapata, Carlos Larrubia, Agustín Herrera, Franco Palacio; Juan Manzano, Eduardo Barrera, Tristan Guemes, Agustín Britos; Juan Guemes V. y Fernando Barros.
Goles: PT: 3' Carlos Larrubia P/ (A); 23' Tiago Altamirano (SC), 32' Enzo Moreno (SC); ST: 42' Roger Campos (SC).
Reviví los goles acá:
Mariano Bazán
Comentarios
¡Sin comentarios aún!
Se el primero en comentar este artículo.
Deja tu comentario