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DIO EL PRIMER PASO
Con un doblete de Agustín Britos y otro de Alán Zapata la Alianza se recuperó, y venció a Santa Ana 2 a 0 en la Segunda fecha del Apertura.
Después del fallido primer intento. La Alianza corrigió algunos detalles que le pasaron factura en el primer capitulo y pudo dar su puntapié inicial en este 2018.
No fue un contraste abrupto de un finde a otro, pero con algunas modificaciones y sobre todo con más concentración y dinamismo, el Albo jugó un poco más de media hora a un nivel destacable.
La principal sorpresa (¿o no?) fue la de el arquero Marcelo González en Lugar de Matías Figueroa, quien lamentablemente no había tenido una buena tarde ante Progreso, al igual que algunos otros compañeros. A esa, hay que agregarle también, la presencia de Juan Manzano en la mitad de la cancha y un cambio obligado, que sorpresivamente, en vez de preocupaciones, le trajo satisfacciones al equipo blanco: la inclusión de Franco Palacio por el lesionado a ultimo momento, Alexis Barrera.
Cosas del fútbol. El propio Palacio fue una las figuras de la Alianza en el PT. Junto a Tristán Güemes que jugó casi de creador, lograron un caudal futbolístico importante para que Britos y Alán Zapata se llenen la boca de gol.
A pesar del resultado ínfimo del final, la Alianza estuvo algunos minutos goleando a Santa Ana, un equipo con credenciales fuertes en la Liga. Pero, otra vez algunas desatenciones defensivas, sumado a un penal fantaseado por el árbitro Marcos Barros y el asistente Villafañe, el equipo del Barrio, casi lo pone en aprietos. Antes de que se baje la persiana del Primer tiempo, el albiazul con dos goles de Nicolás Córdoba, abría suspenso para la complementaria.
Paradójicamente, la segunda parte estuvo lejos de parecerse a la primera. Más allá de las apuestas ofensivas de Luis Heredia con los ingresos de Fernando Barros y Andrés Zapata, seguramente con la intención de buscar al menos un gol más, que espante las preocupaciones, ni el local, ni la visita estuvieron con las luces suficientes como para poder concretar algún gol más.
El partido fue perdiendo calidad y los equipos se fueron agotando y perdiendo capacidad de pensar. La expulsión de Gabriel Guajardo faltando algunos minutos para el cierre, solo fue un toquesito de incertidumbre, que no llegó a dramatizar nada. La Alianza logró poner el partido a fuego moderado y evitó las quemaduras que lo dejaron herido contra Progreso. En la previa de un partido trascendental ante el San Cala, el ánimo albo se sitúa en nivel óptimo como ir en busca de un resultado positivo que definitivamente lo encarrile en este Torneo.
Mariano Bazán
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