La Municipalidad de Salsacate pagó $60 millones por un juicio heredado en 2015
EL QUE SIGUE EN BATALLA, ES EL SAN CALA
El trascendental duelo norteño quedó para el San Cala que dió vuelta el resultado y terminó venciendo a la Alianza 3 a 1.
Juan Manzano adelantó a la Alianza, pero en el segundo tiempo, los locales volvieron mostrar toda su garra y lo dieron vuelta. Juan Maldonado, Luciano Guzmán y Diego Vargas, lograron la remontada para que Los Gladiadores sigan con posibilidades de permanencia. Por su parte, el Albo quedó marginado de la pelea por el Top 4.
Todos los Clásicos son especiales. Se jueguen a donde se jueguen. Son partidos en los que ganar tiene un gusto especial. Y en los que perder, significa una amargura impregnante. Y todos son especiales. Todos se quieren ganar. Pero éste, era aún más particular. Por primera vez, desde que están en la Liga, se enfrentaban poniendo en juego, bastante más que tres puntos. Uno tirando la cuerda para que no lo trague el pozo y el otro traccionando para llegar a puestos de vanguardia. El que ganaba cargaba aire en sus pulmones y seguía en camino y el que perdía, se quedaba con el desconsuelo.
Y fue lo que pasó. Otra vez la garra Gladiadora volvió a sobreponerse sobre la elegancia pochana. No fue la primera vez, ni tampoco creo que sea la última. Como en otras ocasiones, los minenses le ganaron a la adversidad del partido, al rival y también, a sus propios temores. La Alianza casi que los tiró a la lona, pero las fibras celestes aguantaron, cambiaron el aire, levantaron la cabeza y empezaron a tirar manos para todos lados. Otra vez la resistencia y el orgullo propio, los levantó y los encaminó para adelante.
El gol de Manzano fue un golpe que sintió el San Cala, y que toco algunas fibras intimas. El clima estaba adverso y las presiones pegaban por todos lados. El elenco local avanzaba, pero se obnubilaba con su misma desesperación. Jugaba contra el rival y contra el reloj. Quedaba solo un cuarto de hora, para seguir intentando lo que no le había salido en 65 minutos. Sí, el gol. Ese que le despegue el caparazón de la espalada. Y fue por esos minutos, cuando Camilo Cebrero dejó por un rato la zaga y se vino a hacer lo que hizo mucho tiempo. Jugar con coraje y fiereza cerca del área. Fue precisamente, una audacia de él, la que derivó en el empate y la remontada. Juan Maldonado rompió la cerradura de Figueroa y partir de allí, el San Cala se hizo profeta en su tierra. Desde ese momento, sacó a relucir sus genes batalladores y empezó a desmembrar la estantería alba. El ingreso de un tal Vargas, un pibe de Cuarta División, no solo le dio aire fresco, sino que también fue artífice de los desahogos siguientes. Primero desbordó por la derecha y asistió al experimentado Luciano Guzmán para que meta el segundo y desate la algarabía Gladiadora, y unos minutos más tarde, para bajarle el telón a otra Obra de drama, que terminó con final de comedia.
Ganó el San Cala. Que todavía no ganó nada, pero que dio un gran paso intentar ganar todo.
Formaciones:
San Cala: Hugo M. Aguero; Enzo Moreno, Juan Guzmán, Camilo Cebrero, Jorge Maldonado; Juan Maldonado, Facundo Castro, Roger Campos, Lucas Ceballos; Tiago Altamirano y Luciano Guzmán. DT: Lucas Días.
Alianza: Matías Figueroa; Franklin Alé S., Carlos Larrubia, Alexis Barrera, Jonathan Nieva; Jonathan Ariza, Axel Scaglione, Tristan Guemes, Juan Manzano; Fernando Barros y Martín Campos. DT: Jorge Guzmán.
Goles: PT: 10' Juan Manzano (A). ST: 22' Juan Maldonado (SC), 29' Luciano Guzmán (SC), 39' Diego Vargas (SC).
Arbitro: Gastón Rodriguez.
Radio Feedback
Comentarios
¡Sin comentarios aún!
Se el primero en comentar este artículo.
Deja tu comentario